jueves

Camino al Cosmos...

Al iniciar este viaje
no sabía quien era...
que hacía, adonde iba...talvez muera.
Atravieso puertas de luz,
Traspaso barreras de percepción...
El humo de la hoguera de mis agitados ojos
ilumina mi errante andar...
Sigo en un trance del cual no creo poder zafarme...
del cual, quizás... no quiero zafarme.


Viento que golpea mi cara al andar,
tapada con una máscara pálida.
Tropiezo con hojas marchitas... olvidadas.


Me nace un deseo de liberación,
de este cuerpo abstracto, irreal... rebelde.
La oscuridad monótona, danzante...
aquella que pretendes olvidar.
Fuego ardiente, frío que quema mi alma...


No nacimos para olvidar... no hemos nacido, ni hemos muerto...
Sólo persistimos bajo la luz cegadora del sol rampante
en lo alto del sentimiento humano...


Los gritos de la multitud... del pueblo, 
acompañan mi insaciable sentimiento de revolución...
Escúchales hermano, escucha a tu gente, desenfrenados... libres.
Sálvanos hermano, gran espíritu, sálvanos...


Prueba la realidad, explota tu ser...
acompáñanos en este viaje,
perdidos en el desierto cósmico,
soñando con grandes árboles bañados con luz de estrellas,
trovando sobre tiempos mejores...


Ansío las puertas del mañana, 
ver el ocaso en medio de un universo de flores,
como humo a través de manos limpias, limpias de sangre...
de olvido.
Ansío algo sagrado... algo puro.


Deseo oler el atardecer al caer sobre nuestro hombros.
Viajemos hasta el fin de los tiempos,
donde volemos hacia lo más lejano del cosmos...
sin leyes, sin ataduras... Sólo tú y yo, 
con el viento de nuestro lado y el sol como testigo.


Dancemos hacia el ocaso en una sola canción,
en una sola nota lanzada en un vendaval fuerte del oeste.
Volar hacia el infinito, ser uno con la naturaleza...
Volvernos hijos de la tierra,
Recorrer los laberintos del sueño,
Flotar sobre las pálidas nubes del cielo.
Dibujar abstractas realidades, sueños de humos...
Desvanecidos tras las puertas de lo... irreal.


Después de todo, hermanos míos,
Vivimos para ser felices,
imaginamos para revelarnos,
cantamos para no desfallecer,
y...
morimos para descansar...


No hay comentarios: